Entradas en el blog de SEPIS:

Reseña-resumen de un clásico artículo de Kurt Lewin: Action Research and Minority Problem (1946).

David Carmona Barrales (2022)

Guía de autocuidado para profesionales que trabajan en el ámbito de la violencia de género
Francisca Expósito Jiménez (Coordinadora)

Las y los profesionales que trabajan en el ámbito de la Violencia de Género, están expuestas y expuestos a una mayor probabilidad de sufrir agotamiento o desgaste profesional, algo que, sin duda, desde la perspectiva de la Prevención de Riesgos Laborales es una cuestión a considerar.

El primer paso para ello es poder constatar empíricamente que estos efectos se dan, son constatables. De esta manera no solo se está reconociendo el valor de una profesión y la dureza que acarrea su desempeño, sino que estamos en disposición de velar por los trabajadores y las trabajadoras ofreciendo, por un lado, la capacidad de detección de dichos efectos perniciosos, y por otro, posibles herramientas para el entrenamiento del autocuidado, como forma de afrontar y paliar los efectos que, el trabajo con víctimas de violencia de género, puede generar en su salud física, mental y social.

En esta Guía, hemos recogido algunas de las principales variables relacionadas con el bienestar, extraídas tanto de la investigación cuantitativa como de la investigación cualitativa, para hacer conscientes a los y las profesionales que no son los únicos que experimentan tales sensaciones y síntomas, sepan identificarlos y abordarlos, y poder así mejorar personalmente y a su vez, su intervención con las víctimas. A través de esta práctica de autocuidado, el o la profesional mejorará su bienestar y calidad de vida, sus relaciones interpersonales, fomentará su realización personal dándole sentido al trabajo que realiza, incrementando su satisfacción laboral, además de mejorar la atención proporcionada. Esperamos que sea de utilidad.

La Asociación VIGIA (Violencia de Género, Intervención y Asesoramiento) presidida por Francisca Expósito, es una asociación sin ánimo de lucro formada por un grupo de profesionales que compaginan su labor docente, con la investigación e intervención en cuestiones relacionadas con el Género, siendo la violencia de genero una de las cuestiones más relevantes por las consecuencias que genera. Nuestra máxima, es tratar de ofrecer a la sociedad, resultados de las investigaciones que desarrollamos, para poder así aportar nuestro granito de arena a la comprensión de procesos como la discriminación y la violencia, y poder intervenir en su prevención a nivel primario, secundario y terciario.

 

Editorial: UNIVERSIDAD DE GRANADA

Año de edición: 2022

ISBN: 978-84-338-6965-4

La Epidemia del Malestar
Artículo de María Fuster

No nos cansamos de insistir en la falta de psicólogos y psicólogas en los servicios públicos, denunciando de forma reiterada su ausencia o escasa presencia en los principales ámbitos: salud, educación y servicios sociales…

Así comienza un interesante artículo de título “La Epidemia del Malestar”, realizado por María Fuster, Decana del Colegio Oficial de Psicología de la Región de Murcia, para el Diario La Opinión de Murcia, y que puedes leer en su totalidad en el siguiente enlace:

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2022/02/10/epidemia-malestar-62510396.html

 

 

José Manuel Sabucedo

José Manuel Sabucedo, recibe el Premio Ibérico de la Psicología

El día 11 de marzo de 2022,  el catedrático de Psicología Social de la Universidad de Santiago de Compostela, José Manuel Sabucedo, recibió el Premio Ibérico de la Psicología, otorgado por el Consejo General de la Psicología de España y la Ordem dos Psicólogos Portugueses, por sus valiosas contribuciones al desarrollo de la  Psicología.

El profesor Sabucedo cuenta con una amplia trayectoria en el estudio y publicaciones sobre diferentes campos de la Psicología Social, especialmente en los de la Psicología Política y la Ambiental. José Manuel Sabucedo, ha sido editor de la revista Internacional Journal of Social Psychology, y entre los años 2012 y 2020 ha ejercido como presidente ene la Sociedad Científica de Psicología Social.

Desde la Sociedad Española de Psicología de la Intervención Social le damos la enhorabuena por este reconocido premio y nos sumamos a reconocer la calidad y la constancia de su trabajo en la disciplina de la Psicología Social.

Profesional de Referencia en la normativa sobre servicios sociales: El paradigma de una confusión interesada
(Carmona, D y Martínez, M.F., 2020)

INVESTIGACIÓN-ACCIÓN Y PROBLEMAS DE LAS MINORÍAS
Reseña-resumen de un clásico artículo de Kurt Lewin: Action Research and Minority Problem (1946).
David Carmona Barrales (2022)

 

Comienza Lewin su artículo con la hipótesis de que si se pudiera transformar la buena voluntad y disposición de colectivos y personas a la hora de resolver problemas, en acción organizada y eficiente, las relaciones intergrupales mejorarían.

Los problemas sociales causan estados de “ansiedad grupal” que dificultan la capacidad para encontrar salida a tres preguntas fundamentales sobre los mismos; (1) ¿Cuál es la situación actual? (2) ¿Cuáles son los peligros? Y (3) ¿Qué vamos a hacer?

CARÁCTER Y FUNCIÓN DE LA INVESTIGACIÓN PARA LA PRÁCTICA DE LAS RELACIONES INTERGRUPALES

La mejor caracterización de la investigación para la intervención social, a la que Lewin refería como práctica de las relaciones intergrupales, es una investigación comparativa sobre las condiciones y los efectos de diversas formas de acción social, conducente a la acción social (investigación-acción), ya que la investigación que no produce más que libros no es suficiente. Además de caracterización, la investigación-acción tiene también una función transformadora, y no por ello es menos científica.

LA INTEGRACIÓN DE LAS CIENCIAS SOCIALES

Para mejorar las relaciones intergrupales hay que abordar una amplia variedad de escenarios y posibilidades, para lo cual es fundamental un enfoque integrador de las ciencias sociales, a modo de cooperación en el objetivo práctico de mejorar la gestión social, y además, para queremos comprender y manejar las relaciones intergrupales de manera más efectiva, la economía tendrá que ser incluida en esta sinfonía.

LOS DOS OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN

En cualquier campo de acción son necesarios dos tipos de investigación científica:

el estudio de las leyes generales de la vida grupal y el diagnóstico de una situación específica.

El conocimiento de las leyes puede servir de guía para la consecución de ciertos objetivos bajo ciertas condiciones. Sin embargo, para actuar correctamente no bastan las leyes generales, se tiene que conocer también el carácter específico de la situación presente, determinado por una recogida científica de datos que se llama diagnóstico, el cual, en las relaciones intergrupales, debe ser complementado con estudios comparativos de la eficacia de diversas técnicas de cambio.

LA FUNCIÓN Y LA POSICIÓN DE LA INVESTIGACIÓN DENTRO DE LA PLANIFICACIÓN Y DE LA ACCIÓN SOCIAL

La planificación comienza generalmente con algo parecido a una idea general. Tan importante como su contenido, es que una planificación de la investigación en relaciones intergrupales tenga una adecuada ubicación dentro de la vida social. Para ello, el primer paso es examinar la idea cuidadosamente para generar un plan general sobre cómo alcanzar el objetivo, y una decisión relativa al primer paso de acción. Habitualmente, esta planificación también modificará en alguna medida la idea original.

El primer paso del plan general irá seguido inmediatamente de una recogida de datos para (1) evaluar la eficacia la acción, (2) su eficiencia, y (3) servir como base para una correcta planificación del siguiente paso.

A continuación se ha de producir de nuevo un ciclo de planificación, ejecución y reconocimiento o recogida de datos con el propósito de evaluar los resultados del segundo paso, que servirá de preparación de la base racional de la planificación del tercer paso e incluso para poder modificar de nuevo el plan general.

Para que la gestión social sea racional, se ha de proceder en espiral de forma que cada paso se compone de un ciclo de planificación, acción y recogida de datos sobre el resultado de la acción.

No basta con que las observaciones sean hechas dentro del grupo o colectivo, siendo por ello necesarios criterios objetivos que tengan en cuenta la transformación de relaciones interpersonales respecto al objetivo a alcanzar, esto es, poder apreciar si avanzamos en la dirección correcta y a la velocidad a la que avanzamos. Por ello no es suficiente la generación de nueva comprensión científica per se; será necesario establecer procedimientos de recogida de datos directamente dentro de los organismos sociales, a través de agencias de investigación dedicadas a la mejora de las relaciones intergrupales mediante procedimientos científicos.

EJEMPLO DE UN EXPERIMENTO DE CAMBIO EN PROBLEMAS DE LAS MINORIAS

En este punto Lewin nos ilustra las potencialidades de la cooperación entre el ámbito académico y el aplicado con la organización de un seminario de trabajo con 50 profesionales del campo de las relaciones intergrupales de todo el estado de Connecticut. En el seminario se introdujeron ciertas variaciones metodológicas de estilo cooperativo a modo de experimento y con el objetivo de mejorar la permanencia de la práctica de lo aprendido una vez finalizado el mismo:

Parte de las personas asistentes al seminario venían representando individualmente, como delegadas/os a su comunidad. Sin embargo, para un cierto número de comunidades se decidió que se trataría de tener varias/os delegadas/os y, si ello resultaba posible, de desarrollar en el seminario de trabajo equipos que mantendrían las relaciones de equipo tras el seminario de trabajo. Esto ofrecería una mayor oportunidad de que permaneciera el entusiasmo y la productividad de grupo y también multiplicar el poder de las personas participantes a la hora de producir el cambio deseado. Un tercer grupo de delegadas/os enviados al seminario de trabajo recibiría una determinada ayuda de profesionales expertas incluso después de haber vuelto a la comunidad.»Para evaluar el efecto del seminario de trabajo se tendría que llevar a cabo un diagnóstico antes de dicho seminario con el fin de determinar, entre otras cosas, la línea de pensamiento de los profesionales comunitarios, su principal línea de acción y los principales obstáculos a los que se enfrentaban. Algunos meses después del seminario de trabajo habría que realizar un diagnóstico similar.

Se registraron metódica y científicamente los acontecimientos esenciales del seminario de trabajo y se incluyó una sesión de evaluación al final de cada día. Se observaron y recogieron las pautas de liderazgo observadas, el progreso o ausencia del mismo en el desarrollo de los grupos desde un conglomerado de individuos a un «nosotras/os integrado», así como otros elementos. Las personas líderes del grupo dieron su versión de las mismas sesiones y un cierto número de participantes añadieron sus comentarios.»

Llegado punto, Lewin comenta que le impresionó, a modo de serendipia, el tremendo efecto pedagógico que sobre el proceso de adiestramiento tenían las reuniones de evaluación que habían sido diseñadas con el propósito de registro científico; la atmósfera de objetividad, la disposición por parte de los profesores a discutir abiertamente sus errores, sin preocuparse por los riesgos a los que su posición, como tales, se exponía, parecía llevar a un aumento de la comprensión y a implantar ese espíritu de objetividad relajada.

Para Lewin la acción, la investigación y el adiestramiento son un triángulo que debería mantenerse conjuntando por el bien de cualquiera de sus ángulos; el adiestramiento de un gran número de investigadores sociales que pueden manejar problemas científicos, pero que están al mismo tiempo preparados para la delicada tarea de formar equipos productivos y eficaces con los profesionales es un prerrequisito del progreso de la ciencia social así como de la gestión social de las relaciones intergrupales.

Las/os delegadas/os de diferentes ciudades, dada su disposición para enfrentarse de forma realista a las dificultades, de una multitud de individuos con diferentes intereses, se transformaron en equipos cooperativos para trabajar conjuntamente en la superación de las dificultades. Y además, este «trabajo en red» estimuló la organización de nuevos seminarios en sus respectivas ciudades y se generasen múltiples proyectos de intervención en sus comunidades.

Las relaciones intergrupales son sin duda uno de los aspectos más cruciales de la escena nacional e internacional, pero la investigación y resultados no está exenta de peligros: 

Tendremos que reconocer la diferencia entre la recogida de datos y el establecimiento de políticas y estudiar cuidadosamente los procedimientos por medio de los cuales la recogida de datos se podría incorporar a la maquinaria social de la legislación para producir un efecto democrático.

INVESTIGACIÓN SOBRE MAYORÍAS Y MINORÍAS

Si bien es cierto que las relaciones intergrupales no se pueden resolver sin alterar ciertos aspectos de la conducta y los sentimientos del grupo minoritario, sin embargo estas relaciones son bidireccionales, por lo que para mejorar las relaciones entre grupos han de estudiarse los dos grupos interactuantes. Para Lewin la solución sólo se puede conseguir a través de un desarrollo que eleve el nivel general de la estima y de la lealtad grupales, que en sí mismos son fenómenos perfectamente naturales y necesarios, al mismo nivel para todos los grupos de la sociedad.

Concluye el autor diciendo que

un gran esfuerzo de la investigación social de las relaciones intergrupales indudablemente podría tener un efecto duradero en la historia. Sin embargo, es igualmente claro que este trabajo exige de los científicos sociales una extraordinaria dosis de coraje. Necesita el coraje1 tal como lo define Platón. Necesita lo mejor de lo que los mejores de entre nosotros pueden dar, y la ayuda de todos.

Nota de reseña: Para Platón el coraje tenía que ver con la superación de miedos, deseos y enemigos interiores con el fin de tomar decisiones propias basadas en la razón.